Freedom is ephemeral, it is something like breathing

martes, 18 de mayo de 2010

Reflexión 16

Ciertamente no se trata de una diferenciación entre cultura superior respecto a una inferior, no estoy en contra de las teorías post-modernistas ni rechazo nuevas e innovadoras interpretaciones: Las fronteras cada vez desaparecen más rápidamente y todo alrededor de uno se vuelve confuso.

Aunque quizá esta nueva cultura de consideración a todo lo apreciable, la apreciación a la observación extrema, la consciencia de la imposibilidad del objetivismo y la intelectualidad suprema sean apostar demasiado por una realidad aún no existente.

Hoy me he dado cuenta que la práctica es mucho más burda de lo que espera. Por supuesto no pensaba que todo a mi alrededor fuese a tener el ambiente de un aula universitaria con discusiones hegelianas y críticas a asumciones preestablecidas, pero aún así, tampoco esperaba alguien diciéndome que todo lo que se aprende en periodismo en la carrera sirve más bien de poco, que lo hay que hacer es trabajo de campo: conseguir entrevistas sí o sí, hablar, tener contactos, querer siempre saber más, manipular y que te manipulen, y nada de reflexiones. Hechos, hechos, hechos. Todo sobre lo que hemos estado leyendo no existe. El mundo te devora poco a poco y el ámbito intelectual está mucho más lejano a la realidad del trabajador de lo que cabía esperar por esta que tanto ha criticado el idealismo. Sí señor, lo admito, esperaba salir ahí afuera y encontrarme con que toda la gente se interesase por lo que hace de manera crítica más allá de las conversaciones de sobremesa. Pero no. Las cosas no funcionan así.

Me he estrellado con mis propios argumentos en contra de las expectativas y qué mal sientan. Soy una puta borde.

viernes, 14 de mayo de 2010

Flashback

Ayer estaba yendo como de costumbre a Madrid en uno de mis ya tan familiares autobuses cuando en lo que debería ser veinte minutos antes de llegar a la parada final empieza a haber un embotellamiento increíble. Me di cuenta, aunque algo tarde, de que se debería al triunfo futbolero y a la ingente cantidad de personas reunidas por Neptuno. Me puse algo nerviosa y les maldije un poquillo por el miedo de llegar tarde al sitio al que tenía que ir. Pero bueno, ya que sólo lo hace una vez cada catorce años... les permito la ilusión y el feo de cortar las calles.

Como el tiempo pasaba tremendamente rápido en proporción a lo que el bus se movía me empecé a poner bastante nerviosa y me dije mí misma que debía distraerme con lo que fuese. Éste lo que fuese, resultó en mi acostumbrada y poco correcta costumbre de escuchar conversaciones ajenas.

Un grupo de adolescentes sentadas en algún lugar más profundo del autobús hablaban de los coches que había por la carretera cerca de nosotros. (Aparentemente, también estaban buscando una solución fácil a la presión de los atascos). Una chica dijo que le encantaban los minis, puesto que había uno negro junto al autobús.

No me gustan los minis. Me parecen algo así como ridiculillos. Creo que si algún día me compré un coche será un 4x4. Sé que son algo disfuncionales si sólo pretendes utilizarlos para andar en carretera, pero es que me encantan. Puede que sea una cosa de esas psicológicas de compensar rasgos de personalidad, y eso debe de ir ligado a mi tendencia a la timidez cuando la persona con la que trato o la situación me imponen.

A partir de esta reflexión mi actividad de distracción consistió en contar todos los minis que nos cruzábamos durante unos diez minutos: Fueron 13. Cuatro de los cuales eran de un modelo que me horroriza especialmente.

Finalmente, no me dio tiempo a llegar al encuentro en el que tenía que estar. Una pena. Me compensé a mi misma comprándome un bolso nuevo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Amapolas

Puesto que en la última entrada he declarado que creo haberme convertido en una bloguera de modo espero definitivo, he decidido añadir a mis observaciones y comentarios la pequeña pero crucial innovación de incluir imagines y quizá de vez en cuando algún que otro video a mis entradas. Lo cierto es que llevaba un tiempo queriendo hacerlo pero la reticencia al cambio me lo impedía, comenzar de repente podía quedar discordante. Aunque creo que en toda la historia del blog he puesto una.


De todos modos hoy quería hablaros de amapolas como bien indica el título. No voy a hacer demasiada referencia a gustos personales, a pesar de que sí, es una flor que siempre me ha fascinado. De pequeña odiaba que al cogerlas se le callesen los pétalos hasta que bueno, comprendí que las flores me gustan más en puestas en la tierra que en ningún otro sitio.



La cosa es que la ciudad ha vuelto a sorprender. Y a pesar de que últimamente el tiempo no acompaña, hace uno o dos días me di cuenta de que un considerable número de amapolas pueblan las afueras de Madrid y por algún motivo me alegró bastante.

Sí. Lo sé. Sé que es perfectamente absurdo. Pero es que la perfección que irradia esa absurded romántica y poética puede modificar el humor de una, porque el ser humano es así de simple y absurdo.

Es que me encanta el color rojo.



lunes, 10 de mayo de 2010

Blog!

He oído hace poco a un escritor bastante conocido decir que cuando observas para escribir, ves las cosas con otros ojos. Ciertamente, cada detalle se hace tan real que es inmejorable y cada palabra cuestionable. Cada hecho inconfundible y cada movimiento corporal único. Lo puedo decir con certeza porque últimamente analizo las cosas que ocurren a mi alrededor con más detenimiento, e incluso en algunas ocasiones, me las relato mentalmente como si la descripción de un libro se tratase (en el burdo estilo que sea que puedo alcanzar, pero al menos lo intento) con intención de encontrar algún detalle que me venga bien para una entrada en el blog. Como esa frase.

Creo que definitivamente me he transformado en una blogera.

jueves, 6 de mayo de 2010

Hello stereotype

Hoy, cerca de la estación de autobús me crucé con dos chicas de mi edad o puede que algo menos. Al pasar al lado de ellas una de las dos estaban diciendo “Es que no entiendo porqué a todas las chicas nos tiene que gustar Hello Kitty, a mi no me da más por ello.” Muy bien, gran forma de romper con los estereotipos si no estás de acuerdo con ellos. He de decir que puede que esto tire por las mismas lineas que mi gusto, o disgusto, por el rosa. Es decir, que puede que lo rechace precisamente porque en el fondo pienso lo que dijo esa chica, pero al menos en lo consciente, no estoy nada de acuerdo. Realmente Kitty no es un fenómeno tan arraigado en la cultura occidental. Claro que hay chicas a las que les gusta, pero bueno, como todo imagino; además lo tengo demasiado asociado a lo japo, no a lo girlie. A mi hace unos años me encantaba Pucca y supongo que la puedo considerar un fenómeno semi equivalente, aunque claro, ésta vestía de rojo y tenía un tipo al que se empeñaba en perseguir un novio ninja, que molaba más. Pero a lo que voy, creo que hay una numerosa lista de estereotipos que están mucho más intereorizados que Kitty, que si dices que no te gusta poca gente te mira raro y además, está la contraposición de Goodbye Kittie, que me parece sumamente gracioso.

Aunque bueno, yo desconocía hasta hace una semana que Hello Kitty tiene un montón de estrategias comerciales paralelas amiguitos, y hasta una hermana gemela, que es igual que ella. Bueno, es como ella pero más peludita, si es que no la confundo con una prima o algo así. No me convence este tipo de innovación.

martes, 4 de mayo de 2010

Literatura

El día de hoy ha girado en gran medida, y especialmente a nivel de las elucubraciones de mi cabecita, en torno a los libros y la lectura. En primer lugar, al coger el metro esta mañana me ha dado cuenta de que muchas más personas de las que supuse habría, estaban leyendo libros. Por supuesto no todo era literatura admirable, pero de todos modos esto significa que la cultura literaria en este país no está tan perdida como cabría esperar. Había muchos Steig Larson y Stephanie Meyer, pero también había un Reverte. (Nada personal contra Larson, pero tiendo a rechazar lo que le gusta a todo el mundo; y crepúsculo además de eso... bueno, de crepúsculo mejor no hablamos...).

Más entrado el día de hoy, se ha comentado algo, aunque de forma no muy esclarecedora, sobre el estado actual de la industria del libro. No ha sido demasiado interesante. Esta vez, eran las fresas lo que estaba rico.

Como colofón al asunto diré que estoy horneando una idea para un ensayo acerca del videojuego Dante’s Inferno en términos de, no solo acerca de todo lo que puede aportar lo visual a la historia original, sino de en qué medida, este movimiento hacia digamos el postmodernismo y su filia por la imagen, nos hace alejarnos de la intelectualidad entidad de un modo clásico. ¿Perderemos para siempre la divina comedia de Dante? ¿Será sustituida por el tipo mazado que aparece en el videojuego con una curiosa guadaña digna de Final Fantasy?

lunes, 3 de mayo de 2010

Economía

Se agradece enormemente la ausencia de humo en el ambiente. Puedo disfrutar de un caro café con leche mientras lleno mis pulmones de aire puro (o lo que sea que se aproxime a puro en la capital). Escribe una más inspirada.

Esta mañana he estado en una conferencia acerca de la economía española y eso de la crisis griega. (Me abstendré de decir dónde y por quién, dado que ya que este es un blog personal aportaré mi opinión y ya sabéis, como periodista, subjetividad la mínima mientras haya que delatarse). Para empezar y aunque suene muy superficial, tengo que decir que no me parece buena idea eso de llevar una prenda llamativa cuando vas a dar una conferencia, porque claro, luego la mirada de los oyentes (o al menos la mía) se pasa media conferencia persiguiendo la trayectoria de una corbata, y eso no es bueno. Respecto al contenido hubo alguna que otra incongruencia y un poquito de cinismo, además de algunas cosas que se quedaron atascadas en el de concepto “sorpresivas”, porque prefiero no analizarlas, como eso de que existe un 10% de probabilidades de que España abandone el euro (eso sí, el hombre no lo consideraba buena idea gracias a Dios). De todos modos no ando muy puesta en economía y ciertos términos y datos que daba por sentado que todos sabíamos, se me escapan y creo que se le escapaban a la mayoría de los presentes. Se debía de pensar que los corresponsales tienen másteres en finanzas.

Digamos como conclusión la primera frase que pronuncié respecto al tema, que me quedó muy profunda: Soy bastante escéptica en cuanto a la gente que tiene serios problemas para combinar la corbata con el traje y cree tener respuestas para todo.

Eso si, los mini sandwiches estaban genial.