Freedom is ephemeral, it is something like breathing

lunes, 13 de septiembre de 2010

Un año después


He estado un poco más ausente esta semana porque quería hacer coincidir esta entrada de cumpleaños con la entrada número 100 del blog. En primer lugar me gustaría agradecer, a la blogesfera en su conjunto o como ente abstracto (tal vez a internet en sí mismo), la posibilidad que nos brinda a los numerosos anónimos de transformar la información en un producto no lucrativo y poder compartir nuestras opiniones, experiencias, historias o lo que sea de manera altruista. Personalmente, me encanta hacerlo y muchas veces me gustaría tener más tiempo o más ideas para escribir mucho más de lo que escribo.

Y como creo que es costumbre, haré un repaso de este año en el que sido acompañada por este blog:

El septiembre pasado, mismo mes en que abrí este blog, commencé inesperadamente la carrera de comunicación – o traicioné a Darwin como se me suele decir - y con esto se me presentó lo que considero la que ha sido una de las mejores oportunidades de mi vida. Tanto intelectual y académica como emocionalmente. Tras un mes de adaptación, redescubrimiento e intromission en una nueva vida - la mía - por fin conseguí dejar de un lado esas partes de mi pasado que me impedían seguir avanzando.

Además de un nuevo método lectivo y de aprendizaje, muchos trabajos y unos cuantos agobios, he realizado mis primeras prácticas. Esta primera oportunidad surgió improvisadamente durante un viaje en autobus. Entrevisté escritores, me puse detrás de las cámaras, delante de una libreta con notas ilegibles de palabras y palabras que alguien iba pronunciando, fui testigo de reuniones políticas y de varios presentaciones que abarcan desde arte hasta economía.

Las lecciones que me guardaré serán seguramente las de algún don nadie que dijo alguna cosa aplicable a la vida, o simplemente alguna frase ingeniosa y ácida. Los politicos, que he tenido el placer o desgracia de ver a unos cuantos, solamente llegan y dicen no sé qué. No es rencor ni mi acostumbrada bordería. Es que de veras no me suelo acordar de lo que dicen, por eso lo apunto. Las intervenciones en eventos no grabados por las cámaras suelen ser bastante sosas y anodinas… lo cierto es que en los tiempos que vivimos somos los propios periodistas (en prensa escrita especialmnte) los que tenemos que hacer la noticia llamativa, así que es un trabajo que nos dejan a nosotros. No podemos reflejar lo aburrido e inútil que fue el discursito de fulano o mengano: Contradice nuestros propios intereses. Los políticos dan mejor en la tele que al natural. Al natural te sorprendes de que gente como ZP pueda ser presidente con tan poco porte y energía vital.

Para finalizar, me limitaré a comentar que doi por supuesto que como muchos otros, he sufrido una evolución en el tiempo que podría ser fácilmente constatable a través de todos los escritos/fotos/opiniones/varios que he ido soltando por internet, pero ya que los he soltado, los dejo libres y que floten tranquilamente por ahí. No me arrepiento de ellos y no los borraré porque puede que se pueda aprender más de mi através de ellos si se quiere.

Sigo siendo la misma. La niña inquieta, la de muchos sueños, la que no quiere despertar. Sigo siendo la de muchas palabras y extensos silencios... la que vuela al son del viento. La que a pesar de las tormentas, sigue en la orilla esperando la calma para levantar velas y navegar.

Sigo siendo la misma hoy, sin lugar a dudas, y hasta soy feliz, ya ves, sabiendo que estoy loca.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Reflexión 21

"Entre el sufrimiento y la nada me quedaría con el sufrimiento"

William Faulkner, 1939


Me pregunto si tras el comienzo de la II Guerra mundial se arrepintió de decir esto. Quizá la nada le continuó sabiendo a poco, quién sabe. Me resulta interesante esta ácida visión de las opciones que uno tiene en la vida. Claro que siempre podemos llenar la misma de sarcasmo, cinismo, elocuencia artística y una buena estructura de personajes.

La opción de la nada la descarté hace tiempo y como creo haber mencionado anteriormente, entre dos males, elijo siempre el que todavía no he probado (Mae West). Según la asumción de Faulkner yo debería por tanto, estar de acuerdo con su premisa y preferir el sufrimiento pero lo cierto es que la poesía y las bonitas frases existenciales son demasiado sui generis para aplicarlas a la existencia real de uno. Nunca me daría por escojer entre la nada y el sufrimiento. No quiero ninguna.

He hecho una inversión bastante ingeniosa en mi vida y la elección de que las posibilidades entre la nada y el sufrimiento son infinitas. Reí, gocé y creo que llegué a encariñarme con todas sus circunstancias, protagonistas, personajes e incluso personajillos.


martes, 7 de septiembre de 2010

Housewife

Esta semana me toca estar en casa sin ningún evento ni clase a los que asistir y por consiguiente me dedico exclusivamente a la limpieza y la cocina - a lo primero no tanto. No hace mucho hubiese dicho que tardaría años y años en verme de ama de casa, pero aquí me tengo.
Y hablando del paso del tiempo y de los años... ya he comenzado a preparar mi entrada de aniversario del blog que quedan pocos días para que cumpla un año este señorito con el que tantas experiencias he compartido.
Volviendo al tema de la casa... A pesar de que sí, lo admito, es cansado tener que ponerte a hacer la comida una y otra vez y limpiar, y salir a hacer la compra, la colada, el polvo... etc., como buen miembro de mi franja de edad, preferimos la independencia que nos hace sentir decir que nos hemos mudado a nuestro propio piso. Que no hay quien niegue que es algo más psicológico que otra cosa y que sería más cómodo vivir en una residencia de estudiantes, pero bueno, si no hago este tipo de cosas ahora, no las voy a hacer nunca, así que, a acumular vivencias se ha dicho.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Altibajos

Sin duda alguna periodismo es una de esas carreras que te permiten conocer a un montón de gente diferente. Es como… estudiar a la gente por trabajo – al menos hasta que te hastías del mismo y te dedicas simplemente a apuntar en un papel frases literales sin ningún tipo de interpretación.

Encuentro muy interesante clasificar a la amplia gama de personajes que te puedes encontrar, desde los organizadores pasando por periodistas y comunicadores hasta los fotógrafos. La pena es que en este tipo de cosas dependes en un nivel superior al deseable de tu humor, como no te apetezca hablar con desconocidos, estás jodido. Y eso precisamente me pasó el otro día. Asistí a una rueda de prensa como ayudante de uno de los organizadores del evento en cuestión, el trabajo que tenía que hacer allí era más o menos nulo y el hombre, muy amable, se empeñaba en que aprovechase este tipo de oportunidades para conocer gente y si podía salir de allí con algún tipo de opción laboral, o que alguien saliese recordando mi nombre. Pero bueno, una servidora tenía el día poco hablador y estuve al borde de pasarme todo el tiempo sentada en la esquina menos concurrida mirando al vacío. El señor, e insisto en lo de muy amable conmigo, se simpatizó conmigo explicándome que era normal que al principio me diese algo de vergüenza, y que claro, que cuesta coger confianza y promocionarse a uno mismo, “¿cómo no va a costar?”. Lo cierto es que no creo que padezca ese tipo de problema… cuando quiero claro.

Creo que debería de dejar de ser tan emocional y controlar un poco esa sensación de “no me apetece comunicarme con el género humano y de hecho si pudiese ahora mismo cambiaría de especie”. Desgraciadamente una no puede evitar tener sus altibajos, porque por otra parte me encanta escuchar las historias de la gente. Hace no mucho conocí a un arquitecto británico que me fascinó, y me quedé voluntariamente en la sala hasta que todos los demás fotógrafos, entrevistadores y demás gremio se hubieron ido para charlar un rato con él – bueno, también por eso de que me encanta el acento británico. Desgraciadamente el hombre se cogía un taxi en media hora, para coger un tren, para coger un avión a… Nueva York si mal no recuerdo.

Por supuesto también hay algunas zorras, como una que conocí el día este en que no me apetecía hablar con nadie. Me la presentó un locutor de radio – que por cierto, ¡qué voz! – y la tipa no se digno siquiera a darme dos besos o dicer hola una vez hubo escuchado alguna de esas fatídicas palabras: estudiante, voluntaria.

A veces también me pregunto qué les hace feliz a cada uno de ellos, pero bueno, esto no era de lo que quería hablar. Seguro que a la señora esa le haría más feliz ser un poco agradable y sonreir de vez en cuando a la gente que considera inferior.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Reflexión 20

Dado que hoy tenía el día bastante ocioso - hasta he limpiado la cocina y fregado los platos nada más acabar de comer - he dedicado un tiempo a navegar aleatoriamente por la blogesfera con la esperanza de encontrar algo interesante que leer y añadirme a la lista de los seguidores de un nuevo desconocido.
Al margen de este propósito, la entrada pretende centrarse en un aspecto concreto de los blogs. Queridos blogeros del mundo, por favor, no pongaís música en vuestros blogs, no de esa que comienza a sonar por defecto nada más entro en vuestra página. Es molesto. Tremendamente molesto. Comprendo que queráis compartir vuestros gustos musicales, especialmente si van acordes con la idea general de vuestro blog, y además, siempre es un añadido que puede hacerte aprender un poquito más de una persona, o al menos así lo creo. Pero ¿de veras no os dais cuenta de que yo también puedo estar escuchando mi propia música? ¿O disfrutando de la agradabilísima paz del silencio? Utilizando la misma lógica que con los anuncios sonoros inesperados. Simple y llanamente perturba mi calma y modifica negativamente mi humor.
Dicho queda.

No pretendo decir que todos los blogs que tienen música sean necesariamente malos, simplemente es que no me digno a permanecer en la página leyendo. Dicho estaba de antemano que soy una borde así que me lavo las manos si he ofendido a alguien.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Música


Ayer a las ocho de la tarde tuvo lugar en Segovia un concierto de violoncello y piano al que asistí. La entrada era gratuita - actividades proSegovia2016 - y la temática argentina. Las obras compuestas por diversos músicos de dicha nacionalidad se intercalaban con una poesía melancólica espectacularmente leida, con ese, y cito textualmente "acento dulce que le dan los argentinos al castellano".
Hacía tiempo que no asistía a un concierto de música clásica, no estoy segura de si por falta de ocasión o por reticencia a encontrarme con lo que me encontré ayer. Lo cierto es que me encantó y mi mente aún no del todo divorciada de mis inclinaciones musicales no podía evitar analizar ciertos detalles de las obras interpretadas (tonalidad, tempo, notas de la melodía...) y en cierto momento, durante un solo de la pianista se me escaparon unas cuantas lagrimillas de nostalgia al evocar recuerdos de mí misma sentada frente a un piano negro de cola situado en un escenario.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Otoño

Pues sí, es 1 de Septiembre y voy a hacer la entrada que cabría esperar.
La verdad es que el otoño es mi estación favorita y siempre he empezado con ganas los nuevos cursos a pesar de cierta nostalgia postvacacional. Mañana mismo viajo de ciudad en ciudad para retornar a la rutina de las clases, el escribir ensayos, leer, estudiar, etc, etc. Y la verdad que aunque tenga que separarme de amigos a los que voy a echar de menos, además de la familia, no lo cambiaría por nada.
Ayer mismo estaba teniendo una conversación con un amigo acerca de lo que marcharse a estudiar/vivir/trabajar fuera puede implicar. Esta conversación vía internet nos mantuvo despiertos hasta más de las tres de la mañana lo que implica que me he pasado toda la tarde haciendo la maleta somnolienta. No conseguimos ponernos de acuerdo en nuestras opiniones pero sí en una cosa: que cuando hagas algo en tu vida, sea lo que sea, has de pensar que ésta ha sido la mejor elección que has podido tomar, que cualquier otra te hubiese llevado a una situación peor. Nadie puede negártelo, y este tipo de cosas te hacen estar más agusto con tu vida.